Tossa de Mar, a solo 12 km de Lloret, combina historia medieval, calles empedradas, calas paradisíacas y gastronomía marinera como el tradicional cimitomba.
Lloret de Mar es un paraíso para las compras: más de 800 establecimientos, calles llenas de tiendas, mercado semanal y recuerdos con alma mediterránea.